domingo, 9 de octubre de 2011

Carta del Maestro de la Orden de Predicadores

El día 7 de Octubre, fiesta de la Virgen del Rosario, esta Archicofradía recibió procedente de Roma una carta del P. Maestro de la Orden de Predicadores Fr. Bruno Cadoré, superior Mayor de la Orden de Predicadores, al que cariñosamente denominan sucesor de Santo Domingo. En estas bellas páginas que recibimos se nos reafirma nuestra razón de existir como fuente y elemento de evangelización en medio del mundo.
Con esta carta, dirigida al P. Director, a la Archicofradía del Rosario y a todos los devotos del Rosario en Granada quiere sumarse al Año Jubilar con motivo del 50 aniversario de la Coronación Canónica. “las celebraciones que habéis preparado con tanto esmero y ahora vivís intensamente para celebrar el 50 aniversario de la Coronación canónica de la sagrada imagen de Ntra. Sra. del Rosario, Co-patrona de la Ciudad de Granada, son una gracia, que deseo compartir con vosotros, alabando al Señor por las maravillas que ha obrado y obra continuamente en medio de su pueblo”
Tras esta declaración de intenciones el P. Maestro hace una reflexión sobre el milagro de la estrella, interpretándolo como “manifestación de la gloria de María o como la mirada gozosa de una Madre que se alegra de la curación de sus hijos, la ciudad sufría en aquellos tiempo una epidemia de peste, la alegre invitación de vivir en el misterio de su Hijo, luz de las naciones”.
Tras esto habla de la tradición y el valor de recordar, del que nace la meditación necesaria para el encuentro con Dios; la contemplación. Advierte asimismo el P. Maestro que esta celebración de este cincuentenario “tiene que convertirse en una oportunidad para que cada uno de nosotros se plantee, o vuelva a plantearse” su modo personal de escuchar la Palabra de Dios, sobre su deseo auténtico de recibirla, de conservarla en el propio corazón, de dejarse transformar por ella”. Para ello propone una decisión sencilla pero firme, “dedicar un tiempo de día a la escucha intensa de la Palabra y considerar este momento como el tiempo más importante de nuestra jornada” y recuerda que “el Rosario es uno de los métodos de oración, que pone en su centro la escucha meditativa de la Palabra de Dios” Asimismo denomina al Rosario como oración “bíblico-evangélico y eclesial” y que a la vez es “vocal, auditiva, táctil e imaginativa, abrazando a toda la persona”.
Otro aspecto que resalta es que de los misterios divinos contemplados en el Rosario es el ejercicio de la misericordia recordando como la Archicofradía tenía un patronato para dar dotes a doncellas pobres en el pasado y como hace cincuenta años se creó el Colegio del Rosario para favorecer la formación humana, y como las presentes celebraciones también se han planificado ayudas humanitarias. Esta es la segunda decisión sencilla pero firme, a la que nos invita el P. Bruno, a que compartamos lo que está en nuestro plato.
Por último propone el Rosario “que cada uno vive de modo completamente personal, apareciendo como un método que dispone al don de la contemplación, habiendo sido experimentado durante siglos por millones de fieles y cientos de santos, donde los misterios parecen desvelarse y transformarnos”.
Por último añade “la coronación canónica con la corona de oro, que tuvo lugar hace 50 años, es un símbolo rico de significados que se refieren a María Reina y madre de Dios, pero deseo (para cada uno y para todos vosotros) que la recitación cotidiana de algunas decenas sea no sólo una ratificación de aquella coronación deseada por vuestros padres y madres, sino que llegue a ser vuestra corona, la coronación viviente realizada en vuestros mismos corazones”.

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